Victorias
Estoy muy emocionada. A todos les he escrito algo en su blog y ninguno me ha comentado. Lo que sucede es que los quería poner en contexto del como llegué a la selva.
No se preocupen por mi. Perder un hijo no es fácil, pero yo siento que las cosas suceden por algo y se que en una próxima vida lo encontraré. Como madre quede huérfana de hijo, pero adorando cada momento que viví con él. No me engaño al decir que nuestro amor filial fue mutuo y sin reclamos. Estar "enjunglada" me ha permitido apreciar mi pasado con él, sus enseñanzas, invaluables tesoros, la gratitud y su disposición a servir que fue su proyecto de vida.
Mi vida ahora esta llena de hermosos detalles que aprecio en su mayor expresión. La Elvira competitiva y materialista ha quedado atrás, aunque no me arrepiento de haber sido "ambiciosa" siempre dentro de lo legal.
Les comparto algo de lo que ahora experimento a diario. Les presento a mi amiga Paca, es de lo mas amoroso, no se deja tomar fotos de frente pues cree que pierde energía, así que se la tome de espaldas en este Valle de Victorias. Es mi compañera de correrías, mi traductora.

Elvira, soy Candia. Que alegria leerte y saber que estás en tan hermoso lugar. Lamento lo de tu hijo y estoy segura que las plantas susurraran en su lenguaje inaudible mensajes que te conectarán de otras formas con la incorporalidad de tu hijo amado. Tu fotografía de la Victoria regia, me llevo a explorar la vida y obra de Marianne North ¿la conoces? yo no, hasta ahora. Que peculiar como cuando algo se rompe por dentro, también se bifurcan los caminos. Marianne, luego de la muerte de su padre, emprendió un viaje por el mundo, buscando pintar el bosque tropical. Te lo decía ya, las plantas tienen ese poder de conectarnos con otras sensibilidades. Es tan poco lo que conocemos los humanos y me alegra que sea la amazonía la que este abriendo ese nuevo camino para ti.
ResponderEliminarCandia, Dios bendiga ese don tan especial de tener siempre las palabras adecuadas, profundas y sabias que reconfortan. El Amazonas es vida y es el reencuentro con uno mismo. Te enseña el desapego a lo material. Por donde pases hay un micro y macrocosmos en armonía a los que forzosamente te debes conectar, que te alertan sobre el sentido de la vida y de la conciencia colectiva. Nuestra misión es no DESARMONIZAR. Atesoraré las hermosas palabras de tu anterior comentario: "Prenderé una velita para ofrendarle el poder a tu hijo de resucitar para ti en los modos que la substancia infinita se expresa"
ResponderEliminarSalud...(Me serví una copa de vino y te imagino prendiendo esa velita)
Mil gracias